¿Se considera a la disgrafía como una enfermedad en el niño? - Respuestas aquí

Para los niños el proceso de aprendizaje en lectoescritura es sin duda uno de los más difíciles de aprender, puesto que se están adentrando a algo que no conocen y que tienen que memorizar para poder conjugar y hacerlo correctamente, además en muchas ocasiones aún no reconocen bien las letras por lo que no saben como distinguirlas.

Y si en su educación familiar no se le introduce una comunicación fluida al pequeño se le hace aún más difícil aprender a escribir, ya que no interpreta o relaciona las palabras correctamente. Pues muchas veces como padres le hablamos de manera subjetiva y no con nombres propios y reales para enseñar las cosas a los niños. Trayendo como consecuencias retrasos en el habla o escritura, problemas que se vuelven aún más serios cuando llegan a la edad escolar, donde se les complica el aprendizaje. A continuación, te enseñamos todo lo que debes saber acerca de la disgrafia infantil o problemas para escribir, frecuente en niños.

Índice()
  1. ¿Qué es la disgrafía infantil?
    1. ¿Es la disgrafía una enfermedad en el niño?
  2. ¿Cuáles son las causas de la disgrafía en el niño?
  3. ¿Cómo saber si mi hijo tiene disgrafía?
    1. Escritura lenta y forzosa
    2. Trazos poco uniformes
    3. Dificultades y rigidez al agarrar el lápiz

¿Qué es la disgrafía infantil?

La disgrafia es un trastorno neurológico que dificulta la capacidad de escribir o componer textos escritos; específicamente al trazado correcto o a la grafía y se relaciona con problemas de aprendizaje o bien lo pudieran padecer niños que no tengan ninguna otra deficiencia intelectual, ya que esto sucede debido a un acto neuro-perceptivo que se ve afectado.

Esto se percibe cuando el niño comienza a escribir de forma desordenada, muy lento, con mala ortografía, y el hecho de sujetar un lápiz se vuelve difícil; provocando dificultades en los dictados y en el copiado de un texto. En muchas ocasiones pensamos que se trata de pereza por parte del niño, pero en realidad se trata de un problema, que con ayuda y apoyo puede mejorar. 

¿Es la disgrafía una enfermedad en el niño?

Sí, es una enfermedad poco conocida, pero habitual. Se desarrolla en la infancia y se tiene que tratar para que sus síntomas no avancen y afecten su vida de adulto, para ofrecer una mejor calidad de vida al pequeño. Así que, si notas que tu pequeño tiene algún síntoma de los mencionados contacta con un profesional para que certifique si se trata de disgrafia o bien dislexia, que suelen estar relacionadas.

¿Cuáles son las causas de la disgrafía en el niño?

Aun la ciencia médica no ha podido determinar la causa contundente de que se presente la disgrafia en un niño, sin embargo, se cree que alguno de los factores que pueden influir en el desarrollo de esa enfermedad sean:

  • Déficit neuronal para ordenar la información y escribirla. 
  • Mal desarrollo de habilidades motrices, que no permite coordinar bien los movimientos del brazo y mano para escribir.
  • Destrezas relacionadas con la personalidad, si la persona suele ser rápida o lenta para realizar otras actividades.
  • Mala educación pedagógica, maestros o familiares que no adaptan las enseñanzas para cada alumno, sino de forma rígida.
  • Problemas para relacionar lo que ve con lo que escribe.
  • Trastorno para memorizar y prestar atención.

¿Cómo saber si mi hijo tiene disgrafía?

Para ello existen pruebas de escritura, pruebas de habilidades motoras y pruebas de habilidades para recordar y ejecutar; efectuadas a manos de profesionales terapéuticos o logopedas que trabajan con niños con problemas de coordinación para generarles grandes beneficios. No obstante, en las escuelas también se ofrecen evaluaciones gratuitas para ayudar a identificar las dificultades y fortalezas del niño.

Sin embargo, desde casa puedes observar características que pueden ayudarte a descubrir si tu hijo tiene disgrafia; tal que, si tiene una letra difícil de entender, escribe las letras al revés, deja espacios incorrectos, no es pulcro en su escritura, borra demasiado, mal tamaño de las letras, no usa correctamente las mayúsculas y minúsculas, tiene mala postura corporal, no es capaz de tomar el lápiz, escribe lento, olvida o cambia letras y escribe trazos gruesos o muy suaves. Son sin duda síntomas de la disgrafia.

Escritura lenta y forzosa

Este es uno de los primeros síntomas de la disgrafia, el pequeño se siente frustrado al escribir de manera lenta y con trazos bien marcados cada palabra, y por muy corto que sea el texto puede pasar horas sin poder finalizarlo.

Trazos poco uniformes

Los trazos pueden ser muy fuertes o muy finos, o hacer combinación de ambos, por lo que no tiene uno fijo, y en las caligrafías se le dificulta seguir el ritmo con los mismos trazos que su guía.

Dificultades y rigidez al agarrar el lápiz

La postura para sentarse a escribir no es la correcta y por más que trate su subconsciente lo engaña y lo lleva a la misma posición que dificulta que pueda escribir con rigidez, de la misma manera el hecho de solo pensar en tomar el lápiz para escribir se le hace difícil poder coordinar el pensamiento con los movimientos; así que puede que en muchas ocasiones pase demasiado tiempo en solo intentar agarrar el lápiz.

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